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Ataque de ansiedad: ¿Qué es y cómo controlarlo?

Persona sufriendo un ataque de ansiedad.

Muchas personas a lo largo de su vida experimentan algún ataque de ansiedad. Incluso, muchas de ellas lo experimentan sin ser conscientes de lo que les ha ocurrido. Simplemente, algo muy desagradable les atrapa, pero no consiguen dirimir de qué se trata.

¿Cómo podemos saber que nos está dando un ataque de ansiedad? ¿Por qué nos sucede? ¿Debemos acudir a terapia psicológica?

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta adaptativa que nos alerta de potenciales peligros. Aunque nos resulte mayormente desagradable, cumple con una función y nos protege.

La ansiedad es un piloto que se nos enciende cuando nuestro organismo registra alguna posible amenaza según lo comprendido en su historia filogenética y ontogenética. Este piloto no falla, cuando nos sube la ansiedad es porque hay algún estímulo que, por algún motivo, puede resultarnos peligroso y hemos de activarnos para enfrentarlo o huir de él. No obstante, aunque no falle porque sea coherente con lo que se pueda haber vivido, es cierto que grados de ansiedad muy elevados o respuestas de activación ante determinados contextos donde racionalmente sabemos que no nos va a ocurrir nada grave, puede entorpecer nuestra cotidianidad y constreñir nuestra existencia.

Por ejemplo, si nos topamos con un tigre, puede ser bueno que nos suba la ansiedad y así estemos con una mayor activación para poder salvar la vida. Pero si lo que nos da ansiedad es exponer en público o salir a la pizarra en clase, y esto se convierte en una actividad que tenemos que hacer con frecuencia, quizá esa activación nos esté limitando.

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La curva de la ansiedad

Nadie se muere por ansiedad directamente. En todo caso, puede haber personas que, por patologías ya existentes, puedan ser más vulnerables ante esta activación.

La ansiedad es como una montaña rusa, tiene forma de U invertida. Cuando nos encontramos con un estímulo que nos provoca esta respuesta, la activación va subiendo la curva. Pero esta activación no es eterna, sino que tiene un fin, no puede ir a más y a más siempre. Llega un momento en el que se alcanza la máxima activación. A partir de ahí, todo es bajada.

Si no nos exponemos correctamente a toda la curva de ansiedad y escapamos antes, podemos estar agravando el problema, pues de algún modo nuestro organismo percibe que, efectivamente, existía un peligro y había que huir. Ergo, en sucesivas ocasiones, responderá de la misma manera. Sin embargo, si la exposición es completa y atravesamos toda la curva, aprenderemos, aunque no seamos conscientes de ello, que no había nada que temer. Así, perderemos esa intensa activación ante tal conjunto estimular.

¿Qué es un ataque de ansiedad?

El ataque de ansiedad se percibe de forma brusca e implica un malestar muy intenso. Básicamente, el ataque de ansiedad se diferencia de la respuesta tradicional de ansiedad en la intensidad y duración de sus síntomas. Mientras que la respuesta tradicional de ansiedad no alcanza picos muy severos, sino que se da de una manera paulatina y duradera; el ataque de ansiedad es más súbito e impactante, implicando sensaciones mucho más intensas.

El ataque de ansiedad alcanza su máxima intensidad en torno a los 10 minutos desde el inicio. Transcurrido ese tiempo, las sensaciones comienzan a disminuir.

La ansiedad como respuesta tradicional puede permanecer en un nivel relativamente alto durante mucho más tiempo, no sólo 10 minutos, pero a una intensidad muy inferior.

Síntomas de un ataque de ansiedad

La sintomatología asociada puede ser muy variopinta, pero, entre otras cosas, suele caracterizarse por alguna de las cuestiones siguientes:

  • Dificultad para respirar
  • Mareos o vértigos
  • Palpitaciones
  • Temblores
  • Sudoración
  • Taquicardia
  • Despersonalización
  • Sensación de irrealidad
  • Pensamientos catastrofistas
  • Miedo a “volverse loco”
  • Presión en el pecho
  • Dolor de cabeza
  • Hormigueo
  • Náuseas
  • Aturdimiento
  • Miedo a morir de forma inminente

Con solo leer este listado, se sobreentiende que sea extremadamente desagradable. Así es, pero tenemos que convencernos de que, por lo menos, no corremos grave peligro, no nos vamos a morir.

¿Qué hacer ante un ataque de ansiedad?

Si la ansiedad se da como respuesta generalizada, es interesante plantearse buscar un buen psicólogo y acudir a terapia psicológica para abordar la problemática, siempre y cuando sea desde una perspectiva rigurosa y científica como la que ofrece el Análisis Funcional de la Conducta.

Pero, por otro lado, si lo que estamos sufriendo es un ataque de ansiedad momentáneo, aunque no debamos dejarlo pasar, pues es indicio de que algo en nuestra realidad debe ser revisado; hay algunas pautas que pueden seguirse para alivianar el momento desagradable, ya que cuando eso ocurre, aunque es interesante que busquemos la exposición a todos los estímulos que nos lo están desencadenando, quizá lo más sencillo es pasar bien y rápido el mal trago y ya trabajar bajo circunstancias más favorables y con una menor activación, todo lo que haya que trabajar.

Seamos o no los protagonistas del ataque, lo estemos sufriendo o simplemente seamos acompañantes, podemos tener en cuenta lo siguiente:

  • Controlar el ritmo de la respiración de forma sosegada y a través del diafragma, para disminuir la agitación y dejar de hiperventilar. Con eso lograremos revertir el desequilibrio que se ha producido entre el oxígeno y el CO2 en nuestro cuerpo.
  • Generar un espacio tranquilo, seguro y validante, donde no haya grandes agobios, ni se cuestione el malestar de la persona, de manera que se la tilde de exagerada o dramática.
  • Buscar distractores, pues aunque eviten la exposición, como decíamos antes, es preferible pasar el mal trago y ya trabajar lo que se deba trabajar en otros momentos de una forma más controlada y sistemática. Los distractores pueden hacer que la persona se salga de su cuerpo, deje de prestar tanta atención a la sintomatología que está percibiendo.
Chica tratando se sobrellevar un ataque de ansiedad.
Chica tratando de sobrellevar un ataque de ansiedad.

Si buscas ayuda…

Porque estés atravesando una racha de ataques de ansiedad o lleves tiempo anclado a una ansiedad generalizada, no dudes en contar con nuestros servicios de terapia online psicológica.

Ejercemos desde el rigor científico y siempre procurando que la consulta sea un espacio seguro donde quien acuda se sienta como en casa.

Además, si tienes cualquier duda, puedes consultarnos sin compromiso alguno. Te escucharemos encantados.

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2 comentarios

  1. Podrian por favor hacer una distinción clara de que es un ataque de pánico y, que es un ataque de ansiedad, o si son lo mismo, gracias

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