Inscríbete ahora al CURSO de PERSUASIÓN de RAMÓN NOGUERAS. Puedes cursarlo presencial u online. Ahora a precio reducido.

enGrama Psicología, Terapia Online y formación para psicólogos

¿Cómo mejorar mi autoestima?

chica terapia psicológica online

Cuando se habla de autoestima, como ocurre con casi todo concepto en psicología, se tiende a la perogrullada y al consejo banal. El problema es que esto no sólo sucede porque gente sin formación en psicología hable del tema, sino porque los propios profesionales del gremio parecen confundir lo que es ciencia con lo que es burdo sentido común o psicología folk.

Claves para mejorar mi autoestima

Con sólo darte una rápida vuelta por buscadores, medios o redes, encontrarás miles de resultados diciéndote consejos genéricos y falaces sobre cómo mejorar tu autoestima.

Por ejemplo, es habitual escuchar este tipo de mensajes:

  1. Quiérete a ti mismo y sonríe todos los días.
  2. Trátate bien e ignora lo que digan los demás.
  3. Rodéate de personas vitamina.
  4. Aléjate de entornos tóxicos.
  5. Cambia tu actitud y mira el lado positivo de las cosas.

Claro, qué sencillo y lógico todo lo que plantean, ¿no? Pero, por desgracia, la realidad no es tan simple y bonita… No todo depende de nosotros mismos, ni de cambiar nuestra actitud ante la vida.

Como refiere Daniel Palacino, psicólogo dedicado al ámbito clínico, en su formación sobre Los Peligros del Pensamiento Positivo, apelar a la actitud, la fuerza de voluntad u otros constructos similares, meramente sigue la lógica de discursos neoliberales que ponen el foco en el individuo, haciéndole cómplice de su propia desdicha.

Los conceptos de actitud o fuerza de voluntad no significan por sí solos nada, pero nos dan a entender que cuestiones como la motivación o la felicidad pueden surgir del vacío.

Suscríbete a nuestro podcast en Spotify | Youtube

Acabamos siendo responsables de nuestra propia infelicidad. Nos crían bajo la premisa de que hemos de perseguir la felicidad a toda costa, sin si quiera saber qué implica eso, y, si no lo logramos, es por nuestra culpa, porque no hemos dado lo suficiente de nosotros.

El argumentario anterior es nuclear en obras como Happycracia, del psicólogo Edgar Cabanas y la socióloga Eva Illouz. Vivimos en sociedades que gestan happycondríacos.

Edgar Cabanas: El happycondríaco, sin estar mal, siente siempre que le falta algo, que no está tan bien como podría estar. El discurso de la felicidad en principio parece muy empoderador, muy tentador, porque te da la sensación de tomar las riendas de tu vida, tener el control y con unos sencillos pasos alcanzar el bienestar y desarrollarte personalmente en cualquier ámbito de tu vida… Lo que hace es generar una deficiencia constante. Para que tú busques eso, ha de generarte la idea de que te falta. La misma idea de buscar la felicidad lo que está diciendo es que te va a faltar siempre esa felicidad, porque es una meta que no tiene fin…

Suscríbete a nuestro podcast en Spotify | Youtube

¿Qué es la autoestima?

Vista toda esta introducción, entonces, ¿Qué es la autoestima y cómo podemos trabajarla…?

Según autores como María Xesús Froxán, psicóloga conductual experta en campos como el Análisis Funcional de la Conducta, la autoestima vendría a ser algo así como aquello que una persona se dice a sí misma, lo cual provoca unas determinadas emociones, facilitando o entorpeciendo que se den ciertos comportamientos.

Lo que una persona se dice a sí misma no brota de la nada, sino que depende de una historia de vida, de unos procesos de socialización y aprendizaje.

Lo que somos es producto de nuestra interacción en el medio, de todas y cada una de las experiencias que vamos cosechando a lo largo de la vida. Si, por ejemplo, nos criamos bajo reglas socioculturales que enaltecen ciertos cuerpos, y nosotros no encajamos dentro de tales premisas, es probable que aborrezcamos nuestro cuerpo y no abunde en nosotros eso que llaman amor propio.

En resumidas cuentas, la autoestima tiene poco de “auto” y siempre depende de terceros, nos guste o no, porque lo que somos no es sin el resto. Nuestra visión sobre nosotros mismos es en base a la visión que otras personas tienen sobre nosotros.

Como animales sociales que somos, nos importan los demás y nos afecta su juicio. Habrá personas a las que más y personas a las que menos, pero a todas, en alguna medida, nos importa la valoración y la mirada de otros individuos, no por nada, sino porque el cómo nos conciba la sociedad repercutirá en ventajas o desventajas para nuestra vida.

Esto no quiere decir que no podamos abstraernos del gentío y trabajar en pro de nuestra autoestima, bien sea por propia cuenta o mediante ayuda psicológica profesional.

El principal factor para una buena autoestima

Si tuviéramos que remarcar un aspecto especialmente relevante para proteger y cuidar el propio autoconcepto y, así, mantener una buena autoestima, probablemente señalaríamos la importancia de diversificar aquello en lo que nos involucramos en la vida.

Por si no se ha entendido la anterior idea, probemos empleando expresiones del lenguaje popular…

Cuidado con poner todos los huevos en la misma cesta

Si dedicamos todo nuestro tiempo a una sola actividad, si construimos una identidad monocromática, si nuestro hogar se sostiene por un único pilar, es muy sencillo que venga el lobo y sople, sople y sople, derrumbando todo aquello que hemos erigido.

Imaginemos que somos una persona que invierte prácticamente todo su tiempo en el deporte. Esto conlleva que se le dé bastante bien, que todo el mundo hable de ella como una gran deportista, que se refuercen constantemente conductas relacionadas con el deporte, etc.

Sin embargo, llega un día en el que aparecen otras personas que son mejores que nosotros en el deporte. Esto empieza a afectarnos y acaba por cambiar la visión que los demás, y nosotros mismos, tenemos sobre nuestra persona. Ya no nos ven, ni nos vemos tan buenos. Ya no nos halagan, ni nos queremos tanto.

Como éramos una única cosa, en cuanto esa cosa se ha visto debilitada, se nos ha venido el mundo encima. Si hubiéramos dedicado nuestro tiempo a otras actividades, si no sólo fuéramos una persona deportista, quizá el perder reconocimiento en el deporte no nos hubiera afectado tanto. Si fuéramos una persona que, aparte de tener grandes habilidades en lo deportivo, es cariñosa, es buena en literatura, ayuda a los demás y hace unas lentejas que huelen que alimentan; sería más difícil caer, pues nuestra casa se sostiene sobre muchos pilares.

Esto es perfectamente extrapolable a ámbitos como el amor. Cuando nuestra pareja se convierte en todo nuestro mundo, cuando sólo tenemos ojos y tiempo para una sola persona, desdeñando todo otro resquicio de nuestra vida, en el momento en el que la relación se rompe, nos venimos completamente abajo y pasamos a afrontar un duelo especialmente duro.

Para construir una autoestima fuerte, recordemos el aspecto más crucial: no ser una sola cosa y saber diversificar.

Tipos de autoestima

Se suele hablar de autoestima segura, insegura, alta, baja, estable, inestable, etc. No hay problema con estas categorizaciones siempre y cuando se asuma que la autoestima no es algo hierático e inmutable, sino que es algo sujeto a cambio y evolución, pues depende de nuestra interacción en el mundo.

No nacemos con un tipo de autoestima fijo, sino que, depende del momento en el que nos encontremos, tendremos una autoestima más o menos fuerte, más o menos estable, más o menos segura.

Sí es cierto que pueden existir personas que a lo largo de su vida hayan acumulado experiencias y formas de aprendizaje que ahora conducen a tender a valorarse poco, a hablarse mal, a compararse en exceso y, a, en resumen, tener la autoestima por los suelos. También puede ocurrir a la inversa, y es que todo aquello que hemos vivido en el pasado, ha ido conformando lo que ahora somos, y todo lo que ahora vayamos viviendo, conformará lo que seamos en un futuro.

Si necesitas ayuda…

Si quieres iniciar un cambio y trabajar tu autoestima, si tus esfuerzos haciéndolo por tu propia cuenta acaban siendo en vano, puedes consultar nuestro servicio de terapia online psicológica. Ejercemos desde el rigor científico y siempre procurando que la consulta sea un espacio seguro donde quien acuda se sienta como en casa.

Por otro lado, si lo que te apetece es ahondar más en cuestiones abordadas en este artículo o similares, como el de autoestima, pensamiento positivo. Happycracia o análisis funcional de la conducta, puedes echar un vistazo a nuestro catálogo de cursos.

Artículos recomendados

Picture of Marcos de Andrés Ortega

Marcos de Andrés Ortega

Dedicado a la coordinación del proyecto de enGrama, a la creación de contenido divulgativo y formativo, y a todos aquellos aspectos que impliquen atención al cliente, comunicación y redes sociales.Estudié trabajo social y psicología, para acabar por especializarme en el enfoque del análisis funcional de la conducta, el cual se ha convertido en un prisma desde el que concebir mi realidad. Más sobre Marcos de Andrés
¿Nos puntúas con 5 estrellas?
(Votos: 2 Media: 5)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pedir cita

Pide cita con una de nuestras profesionales:
Información de contacto
Reserva tu cita
Y por último...